miércoles, 3 de junio de 2026


 


Nadie tiene derecho de amenazar a Cuba por defender su soberanía…

Honor y Gloria al Líder de la Revolución Cubana y General de Ejército Raúl Castro Ruz 


        La defensa de la soberanía y velar por la observancia de sus leyes son derechos y deberes inalienables y exclusivos de cada uno de los pueblos, países y gobiernos del mundo.

Por ello, ningún gobierno, institución, organismo, agencia o personajes extranjeros tienen la jurisdicción, el derecho, ni la legitimidad para intervenir en los asuntos que únicamente competen al pueblo cubano, mucho menos un gobierno que, como el norteamericano, carece de la calidad moral para hacerlo, más ahora que ha hecho del fascismo y del terrorismo sus políticas de Estado.

Cuba, su pueblo y su gobierno, están muy lejos de representar un peligro para la seguridad de los Estados Unidos de Norteamérica, y las amenazas, calumnias y medidas como el criminal bloqueo económico y financiero, y las imputaciones falsas, absurdas, ilegales y extraterritoriales de un Tribunal Federal de Distrito de Miami en contra del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Líder de la Revolución Cubana, no son más que pretextos y maniobras para continuar agudizando el clima de enfrentamiento contra Cuba y justificar una agresión e incursión armadas.

Dado su amplio historial de intervenciones, operaciones e invasiones militares, así como su promoción y financiamiento de grupos terroristas, golpes de Estado y “revoluciones de colores” en todo el mundo, y las recientes amenazas contra México, todo ello bajo pretextos como la “amenaza comunista”, la “protección de ciudadanos norteamericanos”, la supuesta posesión de armas nucleares, químicas o de destrucción masiva, el terrorismo y el narcotráfico, los Estados Unidos han perdido desde hace mucho tiempo toda autoridad moral como para proclamarse jueces y gendarmes del mundo.

El mundo sabe que “Hermanos al Rescate” es una organización terrorista con sede en los Estados Unidos de Norteamérica y que, apoyada por la Central de Inteligencia Americana (CIA) y el imperialismo norteamericano, violaba constantemente el espacio aéreo cubano con propósitos terroristas, propagandísticos, de provocación y desestabilización de un gobierno legítimo y de un país soberano. Las acciones tomadas por el gobierno revolucionario cubano el 24 de febrero de 1996 fueron totalmente legítimas y legales, avaladas por el derecho internacional.

En estas horas decisivas para el futuro de la humanidad, de la soberanía de las naciones, de la autodeterminación de los pueblos y de la paz, el Partido Popular Socialista-Agrupación Política Nacional Popular Socialista (PPS-APNPS) manifiesta su apoyo inequívoco, resuelto y total al pueblo cubano, a su Revolución y gobierno, y al General de Ejército Raúl Castro Ruz, Líder de la Revolución Cubana.

Hacemos un llamado al pueblo mexicano y a las fuerzas progresistas, democráticas y patrióticas de nuestro país a la unidad en la acción para redoblar esfuerzos en solidaridad con el heroico pueblo cubano y la defensa de su soberanía, y para pedir a nuestro gobierno y a los del mundo no ceder ante las presiones del imperialismo norteamericano y tomar acciones económicas, políticas y diplomáticas concretas para acabar con el criminal bloqueo y con las amenazas de secuestro contra integrantes del gobierno cubano y de invasión militar contra Cuba por parte del gobierno de Donald Trump.

 

¡Cuba no está sola!

¡Viva el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Líder de la Revolución Cubana!

¡Abajo el criminal bloqueo económico y financiero contra Cuba!

¡Alto a las amenazas del imperialismo norteamericano contra el hermano pueblo cubano!

 

Dirección Nacional

 

Luis Alfonso Jiménez Osuna, Secretario General; Manuel Fernández Flores, Secretario General Honorífico; Cosme Mercado Téllez, secretario de Organización; Áurea Irma Cisneros Chávez, secretaria de Finanzas; María Elena Oliva Jiménez, secretaria de Política Sindical; Narciso Escobar Jiménez, secretario de Política de Masas; Nicasio Monreal Cigarroa, secretario de Política Electoral; Óscar Marín Miramontes, secretario de Relaciones Internacionales; Rosalba García García, secretaria de Pueblos Ancestrales y M. Ambiente; Sergio Morales Carmona, secretario de Educación Política; Roberto Mote Arroyo, secretario de Propaganda; Cuitláhuac Mata Plascencia, secretario de Relaciones Nacionales; Roberto Escamilla Pérez, secretario de Prensa.

México, mayo de 2026.


 


El futuro del socialismo real y de la humanidad se decidirá en Cuba

 

Cuba, ese gran país de solo 110 mil kilómetros cuadrados, con apenas 10 millones de habitantes y a solamente 145 kilómetros del monstruo, es como un pequeño recipiente que contiene lo mejor que hasta hoy ha producido el género humano.

De la mano de los hombres de talla universal que han nacido en la Isla, que han sido producto de sus circunstancias e intérpretes fieles de los ideales de su pueblo, Cuba pasó de ser una colonia de España y un vertedero de lo peor que producen el capitalismo y el imperialismo, a convertirse en el primer país socialista en América Latina, abriendo el camino para el resto y convirtiéndose en ejemplo, faro y guía para los pueblos del mundo.

Cuba, su gobierno y su heroico pueblo han resistido un bloqueo económico y financiero, criminal y genocida, por más de 64 años, que ha provocado la muerte, directa o indirectamente, de miles de cubanos y pérdidas a la economía valuadas en más de 170 mil millones de dólares, además de un sufrimiento cotidiano indescriptible para todo el pueblo, pero principalmente para los más vulnerables, como enfermos, personas con discapacidad, niños y ancianos.

Pese a todo, y en lo fundamental por sus propios méritos y esfuerzos, Cuba ha salido adelante, destacándose no solamente por sus avances y logros en la ciencia y en la medicina, en la salud, la educación, el deporte, las artes y la cultura, la seguridad pública, en el bienestar de su pueblo y en la protección que se brinda a los más necesitados, sino por continuar con la construcción del socialismo real, ese socialismo que no deja a nadie atrás, que no abandona a nadie, que pone la economía, la producción, en manos y al servicio de su pueblo, y no coloca la ganancia, el lucro, el lujo y la satisfacción de unos cuantos por encima del ser humano.

Ese socialismo que, aun con las graves limitaciones en el que lo mantiene el bloqueo, da generosamente de lo que tiene, envía médicos, maestros y entrenadores deportivos a los rincones más alejados y abandonados del mundo, ha recibido en sus escuelas y universidades, por miles, a estudiantes pobres de todo el planeta, atiende en sus hospitales a quien lo solicite y de cualquier rincón del planeta que venga, aporta vacunas al mundo, etcétera. Ese socialismo del que no podemos ni debemos olvidar que un 18 de marzo de 2020, cuando todos los países por los que pasó lo rechazaron, fue el único país que permitió atracar al crucero británico MS Braemer con pasajeros infectados por el COVID-19 en plena pandemia y cuando todavía no existían vacunas, atendiéndolos y facilitándoles su traslado a sus lugares de origen.

Para Cuba, el internacionalismo proletario, la solidaridad internacional y la amistad entre los pueblos son principios fundamentales que se aplican, no que sirven solo de adorno o para el discurso de algunos que, como partido o gobierno, se autodenominan socialistas, comunistas o revolucionarios. El más reciente ejemplo de ello ocurrió el pasado 3 de enero del presente año cuando 32 héroes cubanos cayeron en combate en la defensa de la soberanía del hermano país de Venezuela y de su legítimo presidente Nicolás Maduro Moros, quien, junto con su esposa, la diputada Cilia Flores, fueron víctimas de secuestro por parte del criminal de guerra, delincuente y terrorista que ilegal e ilegítimamente fue impuesto por la oligarquía financiera en la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump.

Además del socialismo real, Cuba representa el futuro de la humanidad. Pero no de esa “humanidad” con la que sueñan y deliran el imperialismo y la gran y pequeña burguesías, que es una humanidad en la que los beneficios del progreso se dan a cuentagotas a la inmensa mayoría, en la que la equitativa y justa distribución de la riqueza no está ni siquiera en los planes de gobierno, en la que la inmensa mayoría de la población está condenada, para siempre, a la pobreza o a la misera. En la que se cambian algunas cosas para evitar que todo cambie.

No, la humanidad que Cuba representa y cuyo futuro está en grave riesgo es aquella en la que no existirán ni explotadores ni explotados, donde el ser humano no le temerá al mañana ni a su prójimo, donde podrá desarrollar todas sus capacidades y tendrá garantizados todos sus derechos, donde no se normalizarán la explotación, la guerra, la violencia, el racismo, la discriminación, el crimen, la inseguridad, las adicciones, el odio, el miedo, ni la miseria material y espiritual, donde no se pondrá el lucro, la ganancia, por encima del ser humano, y donde el individuo valdrá por lo que es, por sus acciones, moral, dignidad, ideales, valores y principios, y no por lo que tiene o por lo que aparenta.

Pero a diferencia de los anteriores modos de producción, como el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo, el socialismo no surge dentro del viejo sistema, y debe construirse por la obra y la voluntad consciente del hombre, de la clase trabajadora y de su vanguardia, y en esta obra, la moral revolucionaria, los principios revolucionarios y la mística revolucionaria (no el pragmatismo, el oportunismo o los “éxitos” transitorios) juegan el papel fundamental, y de esto dan ejemplo diario los revolucionarios cubanos. Cuba no es “socio” de gobiernos ni de estados genocidas y terroristas como Estados Unidos e Israel.

Por eso es que en Cuba se decidirá el futuro del socialismo real y de la humanidad entera, por eso es que los revolucionarios del mundo debemos poner los ojos en Cuba, y nuestras acciones y nuestra voluntad a favor del heroico pueblo cubano.

 

Partido Popular Socialista-Agrupación Política Nacional Popular Socialista

PPS-APNPS

 

Dirección Nacional

 

 

Luis Alfonso Jiménez Osuna, Secretario General; Manuel Fernández Flores, Secretario General Honorífico; Cosme Mercado Téllez, secretario de Organización; Áurea Irma Cisneros Chávez, secretaria de Finanzas; María Elena Oliva Jiménez, secretaria de Política Sindical; Narciso Escobar Jiménez, secretario de Política de Masas; Nicasio Monreal Cigarroa, secretario de Política Electoral; Óscar Marín Miramontes, secretario de Relaciones Internacionales; Rosalba García García, secretaria de Pueblos Ancestrales y M. Ambiente; Sergio Morales Carmona, secretario de Educación Política; Roberto Mote Arroyo, secretario de Propaganda; Cuitláhuac Mata Plascencia, secretario de Relaciones Nacionales; Roberto Escamilla Pérez, secretario de Prensa.

 


JUICIO POLÍTICO Y CASTIGO A LA GOBERNADORA DE CHIHUAHUA MARU CAMPOS POR VIOLACIÓN FLAGRANTE A LA CONSTITUCION Y A LA LEY DE SEGURIDAD NACIONAL

 

Por enésima ocasión a través de la historia de nuestra Patria, ha sido violada la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley de Seguridad Nacional por las fuerzas de la derecha, esta vez por la gobernadora del estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, conocida como Maru Campos, salida de las filas del Partido (de) Acción Nacional (PAN). Desgraciadamente, esta derecha nazifascista ha gobernado Chihuahua en tres ocasiones a pesar de que Chihuahua ha sido bastión en los tres grandes movimientos revolucionarios de nuestra historia: la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.

Las flagrantes violaciones fueron descubiertas casi por azar en la madrugada del 19 de abril tras un accidente donde murieron dos agentes de la Central de Inteligencia Americana (CIA), cuya presencia y actividades en territorio mexicano eran desconocidas, y dos de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, al caer con su vehículo al fondo de un barranco de más de 200 metros. El accidente dejó ver que existen acuerdos, a todas luces ilegales, entre el gobierno de Chihuahua y el de los EE.UU., que no solo involucran a la CIA, sino también a otras agencias estadounidenses, como la DEA y el FBI.

Este hecho no es aislado, espontáneo o al azar, y constituye un acto de complicidad del gobierno panista de Chihuahua con la política injerencista del imperialismo norteamericano que busca socavar la soberanía nacional apoyándose en la postura antipatriota de la derecha panista y priista que ha gobernado en Chihuahua desde el periodo neoliberal hasta ahora.

El gobierno estatal, al permitir el ingreso de personal extranjero, facultad exclusiva de las autoridades federales, ha incurrido en una grave violación de los artículos 108, 109, 110 y 117 Fracción I de la Constitución de la República, así como de la Ley de Seguridad Nacional, la cual exige la autorización expresa del Ejecutivo federal para permitir la presencia de elementos de fuerzas armadas, policiacos o de inteligencia de otros países, limitando sus funciones estrictamente al intercambio de información.

Los mexicanos no debemos olvidar las múltiples agresiones sufridas por nuestra patria a manos del imperialismo norteamericano, así como el robo por parte de este de la mayor parte de nuestro territorio, y no pecar de ingenuos pensando que la supuesta cooperación de los EE. UU. es para combatir el narcotráfico porque su objetivo verdadero es desestabilizar e inmiscuirse en nuestros asuntos internos, como ya lo ha hecho a lo largo de nuestra historia.

Cuando la CIA actúa en un país, ya sea con la complicidad o sin el conocimiento y consentimiento de su gobierno o, como en el caso que nos ocupa, con la complicidad de la derecha apátrida, como lo hizo en Guatemala (1954) contra Árbenz, en Chile (1973) contra Allende y en operaciones llevadas a cabo en Brasil, Bolivia, Nicaragua, Honduras, etcétera, ha  encontrado, como aquí, un aliado local dispuesto a abrir la puerta trasera a la soberanía y desestabilizar a los gobiernos democráticos, progresistas y nacionalistas que no aceptan subordinarse a las políticas colonialistas, criminales, fascistas y terroristas del imperialismo norteamericano.

Por lo anterior, el Partido Popular Socialista-Agrupación Política Nacional Popular Socialista (PPS-APNPS) condena y rechaza enérgicamente esta flagrante violación a nuestra Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.

Asimismo, exigimos al Congreso de la Unión someter a juicio político, destituir y castigar con todo el peso de la ley a los transgresores y traidores a la Patria, además de legislar y tomarse medidas concretas con el propósito de parar en seco acciones de este tipo que se estén dando y prevenir se repitan en el futuro.

 

¡Fuera la CIA de México!

¡Juicio político, desafuero y castigo ejemplar a la panista Maru Campos!

¡Viva México!

 

Por la Dirección Nacional del Comité Central del Partido Popular Socialista-Agrupación Política Nacional Popular Socialista

PPS-APNPS

 

Luis Alfonso Jiménez Osuna

Secretario General

 

México, a 29 de abril de 2026.

 

Manifiesto a la Clase Trabajadora de México

 

La Revolución Mexicana iniciada en 1910 transformó radicalmente la estructura económica de nuestro país, haciéndolo pasar de uno latifundista y semifeudal, a uno capitalista, aunque subdesarrollado y dependiente por la influencia nociva del imperialismo norteamericano sobre nuestra patria.

La clase trabajadora mexicana jugó un papel fundamental en esta gesta revolucionaria, destacándose la lucha de los obreros textiles de Río Blanco, Veracruz (1907), y de los mineros de Cananea, Sonora (1906), reprimidos de manera brutal por la dictadura porfirista, así como las acciones y pensamiento de los hermanos Jesús, Ricardo y Enrique Flores Magón, igualmente perseguidos por el dictador.

La Constitución de 1917, producto del triunfo de la Revolución, en su artículo 123 consagró algunos de los derechos de la clase trabajadora mexicana, ampliados en la Ley Federal del Trabajo, como la jornada laboral de ocho horas, a la seguridad social, a una vivienda y salario dignos, a múltiples prestaciones, pero principalmente a la organización y a la huelga como recurso legítimo para la defensa de sus derechos.

Sin embargo, durante el periodo neoliberal de los gobiernos del PRIAN a los trabajadores mexicanos les fueron arrebatados, por la fuerza y de manera ilegal, muchas de sus conquistas, atacándose sus derechos a la organización y a la huelga, y cayendo millones en la pobreza, el desempleo y la desesperación.

A partir del 2018, con los gobiernos de López Obrador y Claudia Sheinbaum, los trabajadores mexicanos han visto mejorado significativamente su nivel de vida y restaurados sus derechos; sin embargo, falta mucho por hacer y esto deberá ser obra de ellos mismos.

El Partido Popular Socialista-Agrupación Política Nacional Popular Socialista (PPS-APNPS) considera que la clase trabajadora mexicana debe consolidar su unidad, su vida democrática, fortalecer su organización, la autonomía de la misma y su carácter de clase, sacudirse a líderes corruptos, holgazanes, controlados por los patrones, partidos políticos o por el Estado, acelerar su lucha por mejores salarios, prestaciones y en general por el mejoramiento de su nivel de vida, y sumarse a la lucha del pueblo por el desarrollo con independencia y soberanía, porque sin un México independiente y desarrollado, no podrán elevar su nivel de vida, sobre todo ante las graves amenazas del imperialismo norteamericano contra nuestra soberanía e integridad territorial.

Los trabajadores mexicanos, sus organizaciones y sindicatos, deben incrementar sus relaciones y solidaridad con todos los trabajadores del mundo, porque al igual que en el ámbito nacional, en el internacional solo su unidad les permitirá lograr, consolidar y mantener sus conquistas.

En estos tiempos convulsos en los que el imperialismo norteamericano y el sionismo promueven guerras y amenazan la paz mundial poniendo en peligro la vida misma en todo el planeta, es imprescindible que la clase trabajadora mexicana se ponga a la vanguardia de la lucha por la paz, contra la guerra, por el desarme y a favor de la no intervención en los asuntos internos de los países y por la autodeterminación de los pueblos.

¡Vivan los Mártires de Chicago, de Cananea y de Río Blanco!

¡Viva la unidad indestructible de la clase trabajadora mexicana y mundial!

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Viva México!

 

Partido Popular Socialista-Agrupación Política Nacional Popular Socialista

PPS-APNPS

 

Dirección Nacional

 

 

Luis Alfonso Jiménez Osuna, Secretario General; Manuel Fernández Flores, Secretario General Honorífico; Cosme Mercado Téllez, secretario de Organización; Áurea Irma Cisneros Chávez, secretaria de Finanzas; María Elena Oliva Jiménez, secretaria de Política Sindical; Narciso Escobar Jiménez, secretario de Política de Masas; Nicasio Monreal Cigarroa, secretario de Política Electoral; Óscar Marín Miramontes, secretario de Relaciones Internacionales; Rosalba García García, secretaria de Pueblos Ancestrales y M. Ambiente; Sergio Morales Carmona, secretario de Educación Política; Roberto Mote Arroyo, secretario de Propaganda; Cuitláhuac Mata Plascencia, secretario de Relaciones Nacionales; Roberto Escamilla Pérez, secretario de Prensa.

 

México, a 1 de mayo de 2026.